No. de cédula: 3340206
Soy médico especializado en el campo de las enfermedades del aparato urogenital femenino y en la atención del embarazo, cuento con la experiencia de más de dos décadas en diversas instituciones como SSA, sanidad militar y naval de México y actualmente me pongo a sus órdenes en el medio privado en México, D. F. - TRABAJOS ANTERIORES: Especialista y Subespecialista en el Centro Medico Naval- septiembre de 2004 – agosto de 2007. - Jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia en Centro Médico Dalinde -abril de 2001 – septiembre de 2003. - Médico Especialista y Subespecialista en la Clínica de Especialidades de la Mujer, SEDENA de julio de 1999 – diciembre de 2002 con los siguientes cargos JEFE INTERINO DE LA SECCIÓN DE UROGINECOLOGIA; JEFE DE LA SUBSECCION DEL GABINETE DE URODINAMICA; ADJUNTO DEL DEPARTAMENTO DE GINECOLOGÍA. - ESTUDIOS: Licenciatura de Médico Cirujano en la Facultad de Medicina - U.N.A.M. Postgraduado en Ginecología y Obstetricia (1994 a 1998) en el Hospital General de México, S.S.A. Postgraduado en Urología Ginecológica y Cirugía Vaginal en el Hospital Español de México de marzo del 98 a febrero del 99. CERTIFICACIONES: Recertificado como Especialista por parte del Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia. Certificado como Sub especialista en Urología Ginecológica por parte del Consejo Mexicano de Urología Ginecología de México.
Uroginecologo
Español
Se trata de una serie de actividades médicas enfocadas a la atención de los órganos femeninos, embarazo parto y puerperio. La ginecoobstetricia es la rama de la medicina que comprende el manejo integral de la mujer en lo referente a patologías propias del sexo femenino desde su nacimiento hasta la senectud incluyendo el embarazo normal y anormal. Ademas es la especialidad médico-quirúrgica que, sobre sólidos conocimientos de anatomía, endocrinología, fisiología y fisiopatología de la gestación, estudia, investiga y trata de forma multidisciplinaria e integral a la mujer.
El parto y el nacimiento humanizado se fundamenta en la valoración del mundo afectivo-emocional de las personas, la consideración de los deseos y necesidades de sus protagonistas: madre, padre, hija o hijo y la libertad de las mujeres o las parejas para tomar decisiones sobre dónde, cómo y con quién parir, en uno de los momentos más conmovedores de su historia. Lo opuesto es el proceso de medicalización habitual en el que el destino de la mujer y su hijo está sujeto a procedimientos de intervención rutinarios que no consideran las diferencias y especificidades individuales, transformando en violentas las actitudes asistenciales. ¿qué significa parto humanizado? Reconocer en padres e hijos a los verdaderos protagonistas. No intervenir o interferir rutinariamente en este proceso natural, no habiendo una situación de riesgo evidente. Reconocer y respetar las necesidades individuales de cada mujer/pareja y el modo en que desean transcurrir esta experiencia (en una institución o en su domicilio). Respetar la intimidad del entorno durante el parto y el nacimiento. Favorecer la libertad de posición y movimiento de la mujer durante todo el trabajo de parto (parto en cuclillas, en el agua, semisentada, o como desee). Promover el vínculo personalizado entre la pareja y el equipo de asistencia profesional. Respetar la necesidad de elección de la mujer de las personas que la acompañarán en el parto (familia, amigos). Cuidar el vínculo inmediato de la madre con el recién nacido, evitando someter al niño a cualquier maniobra de resucitación o exámenes innecesarios.
La planificación familiar permite a las personas tener el número de hijos que desean y determinar el intervalo entre embarazos. se logra mediante la aplicación de métodos anticonceptivos adecuados a las necesidades de cada mujer. La promoción de la planificación familiar —y el acceso a los métodos anticonceptivos preferidos para las mujeres y las parejas— resulta esencial para lograr el bienestar y la autonomía de las mujeres. la capacidad de la mujer para decidir si quiere embarazarse y en qué momento tiene una repercusión directa en su salud y bienestar. la planificación familiar permite espaciar los embarazos y puede posponerlos en las jóvenes que tienen mayor riesgo de morir por causa de la procreación prematura, lo cual disminuye la mortalidad materna. También puede evitar el embarazo de las mujeres de edad, que tienen mayores riesgos. permite además que las mujeres decidan el número de hijos que desean tener. se ha comprobado que las mujeres que tienen más de cuatro hijos se enfrentan con un riesgo mayor de muerte materna . Al reducir la tasa de embarazos no deseados, la planificación familiar también disminuye la necesidad de efectuar abortos peligrosos, puede evitar los embarazos muy cercanos entre sí y en un momento inoportuno, que contribuyen a causar algunas de las tasas de mortalidad de menores de un año más elevadas del mundo. las criaturas cuya madre muere a causa del parto también tienen un riesgo mayor de morir o enfermar. La planificación familiar permite que las personas tomen decisiones bien fundamentadas con relación a su salud sexual y reproductiva. brinda además la oportunidad de que las mujeres mejoren su educación y puedan participar más en la vida pública, en especial bajo la forma de empleo remunerado en empresas que no sean de carácter familiar. tener una familia pequeña propicia que los padres dediquen más tiempo a cada hijo. los niños que tienen pocos hermanos tienden a permanecer más años en la escuela que los que tienen muchos.
Las enfermedades de transmisión sexual (ets) son las afecciones más comunes de cualquier sociedad. casi la mitad de la población sexualmente activa está contagiada por una o más de ellas. algunas infecciones, aunque se adquieren a veces por contacto sexual, también en ocasiones lo hacen por otros mecanismos, como ocurre con la hepatitis. sin embargo, en ausencia de relaciones sexuales, la infección por agentes exógenos (de origen externo) ocurre sólo excepcionalmente. Hay que destacar que muchas de las ets se transmiten de modo más eficaz del hombre a la mujer, y que ellas son más proclives a padecer las infecciones de forma asintomática (sin manifestaciones clínicas), por lo que resulta más difícil su diagnóstico en las mujeres. esto implica una mayor tasa de complicaciones a largo plazo, ya que no son tratadas, y tienen mayores secuelas posteriormente, incluyendo algunas graves como infertilidad, complicaciones del embarazo, transmisión de la enfermedad al recién nacido, etcétera. Las ets clásicas eran cinco: sífilis, gonorrea, chancroide, linfogranuloma venéreo y granuloma inguinal. actualmente la lista es más amplia, ya que se conocen hasta 25 microorganismos capaces de dar lugar a 50 síndromes. dentro de los microorganismos transmitidos sexualmente destacan: bacterias (gonorrea, clamidia, sífilis, estreptococo…), virus (herpes, hepatitis, papiloma humano, sida, etcétera), hongos (candidiasis), protozoos (trichomona, giardia…), ectoparásitos (causantes de ladillas…). Una vez detectada una enfermedad de transmisión sexual hay que descartar que no haya más, ya que a menudo se asocian varias a la vez. Puesto que los principales factores de riesgo en la adquisición de ets son el inicio precoz de las relaciones sexuales, tener varias parejas sexuales y no utilizar métodos anticonceptivos, su prevención debe ir encaminada a cambiar estas actitudes, resultando fundamental la utilización de métodos anticonceptivos de barrera como el preservativo.
La prueba conocida como papanicolaou (pap) consiste en estudiar las células que se encuentran localizadas en la superficie y el interior de cérvix, conocido también como cuello uterino. Bajo análisis microscópico se detectan anormalidades de tres tipos: cambios celulares, alteraciones hormonales e infecciones.
También conocida como uroginecología es una disciplina médico-quirúrgica, subespecialidad de la ginecología y de la urología, que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades relacionadas con los aparatos urinario y genital femenino, muy especialmente las disfunciones del suelo pélvico. En la actualidad el nombre más acorde para el médico dedicado a esta subespecialidad de la medicina es especialista en disfunción del piso pélvico. La meta de la uroginecología es ofrecer una visión integrada y multidisciplinar, englobando aspectos clásicamente abordados por la urología, la ginecología, la proctología y la fisioterapia. Antecedentes: el enorme cambio en la vida de la mujer desde finales s. xx, tanto en lo social, laboral, deportivo y sexual, ha llevado al análisis de los problemas de salud relacionados con el piso pelviano (prolapsos, incontinencia urinaria) situaciones que son uno de los motivos de consulta más frecuentes en ginecología y urología. incluso, algunos autores consideran esta problema como una verdadera epidemia, debido al enorme gasto en la seguridad social, que se ha estimado en unos 60.000 dólares al año por paciente tratado. Importancia: el abordaje de todo estos problemas en forma seria e intensiva por laboratorios y especialistas ha llevado a desarrollar modernas técnicas de tratamientos quinésicos y quirúrgicos mínimamente invasivos que dan estupendas soluciones a las mujeres que lo requieren. hoy una incontinencia urinaria al esfuerzo, limitante para muchas actividades, puede solucionarse con una mínima cirugía, inclusive ambulatoria y con anestesia local. la vergüenza de padecer estas enfermedades y el desconocimiento de los progresos de la medicina en sus tratamientos lleva a muchas mujeres a esconderse o cerrar su vida social, laboral y sexual y afectar seriamente su psique. intensas campañas de publicidad y conocimiento masivo del problema, de su enorme prevalencia y de su fácil solución deben ser encaradas por laboratorios y centros de salud para lograr una mejor calidad de vida en la mujer de más de 50 años. Patologías: dentro de las enfermedades tratadas por los especialistas en uroginecología se encuentran: Los diferentes tipos de incontinencia urinaria Disfunción sexual femenina Divertículos uretrales Dolor pélvico crónico Fístulas urogenitales Patología urológica en la gestación Prolapso vaginal y uterino Estas enfermedades son casos que requieren de un especialista en virtud de la complejidad de los eventos. además se requiere un diagnóstico y tratamiento personalizado. en tiempos relativamente antiguos estas enfermedades que alteran la calidad de vida de las mujeres eran consideradas un tipo de neurosis y los médicos, por una falta de conocimiento y de investigación, las transferían al departamento de psiquiatría. Se han tenido éxitos moderados en padecimientos que cursan con escape urinario, urgencia y dolor abdominal; sin embargo, la cistitis intersticial es una enfermedad de la que se conoce poco su etiología y se buscan fondos para poder continuar con la investigación y poder crear focos de tratamientos que hoy en día son insuficientes.